bitácora

¿Transficción? Un cine donde somos forasteros

Bitácora Transfrontera. Miércoles 22 en la mañana.

La mañana del miércoles 20 de julio en Casa Yanulaque (Arica) se realizó el conversatorio transficciones donde participaron Lorena Best, Miguel Hilari y Chris Gude. El director boliviano Miguel Hilari presentó parte de su actual devenir cinematográfico registrado en un territorio andino. Imágenes donde aparecen fiestas indígenas, donde cholas se ríen y sacuden, es un baile donde sus cuerpos se sacuden como en juego, las mujeres están sujetadas de una misma rama vegetal que como una soga las mantiene unidas en medio de la neblina. Miguel se opone a la idealización de los indígenas aymarás como símbolos de la resistencia.
Durante la Escuela de Cine Experimental Transfrontera las formas de habla se han cruzado, el quechua y esas voces que no gritan se combinan con los distintos acentos de los más de 50 residentes. En esta escuela los directores de distantas nacionalidades comparten procesos creativos, imágenes sin editar, imágenes que aún no son parte de un trabajo final, imágenes de un proceso de observación constante donde la realidad tan extraña toma destellos de ficción. El cine experimental no se puede enseñar.

13708377_275970806102408_593202775258482019_o
Otro de los directores participantes es Chris Gude, nacido en Nueva York y de origen colombiano. Este director, autor de la película “Mambo Cool”, llegó recientemente a Arica desde otro territorio fronterizo: la Guajira, la frontera entre Venezuela y Colombia, la frontera donde dice se trafica whisky y gasolina en forma de contrabando. La frontera está cruzada por un desierto. La Guajira es al mismo tiempo frontera, península y desierto. En su último trabajo este director colombiano, a través de poéticas imágenes observa el mundo clandestino de las fronteras. Las fronteras que son cruzadas ilegalmente porque no todos pueden cruzar la frontera, las fronteras donde las naciones imponen barreras, fronteras donde se arriesga la vida, donde se corre riesgo y, donde, como en la Guajira, se cruza un arriesgado desierto. En Transfrontera hemos aprendido palabras, palabras locales que desconocíamos como el chirrichi, un destilado propio de la zona de Colombia, un destilado que bebe en un local en medio del desierto el protagonista de la próximo película. Chris muestra imágenes sin editar que grabó en un álgido rodaje hace pocos días. Cineastas que no utilizan actores, sino improvisación, donde se recrean conversaciones sobre el calor del desierto, donde sólo la claqueta nos recuerda que se trata de una película de ficción y no tan sólo de un documental sobre vidas marginales. Chris no idealiza el cine de guerrilla como una aventura política. El director habla de sus condiciones de precariedad, que se debe ser productor y ejecutar logística al mismo tiempo.
Un negro recibe paquetes desde el mar, un hombre camina en medio de calles vacias. Chris se arriesgó en un territorio conflictivo. “Donde vamos a comer y donde vamos a tirar la hamaca”. Estas eran sus preocupaciones durante un rodaje en la Guajira con un equipo de aproximadamente seis personas. “En el desierto estuvimos 10 días, tuvimos que comer chivos”, cuenta mientras exhibe imágenes que por primera vez muestra en público. Chris está cansado, ha sido un viaje largo desde la Guajira, Bogotá, Lima, Tacna y Arica. “¿Cómo viviste el tránsito de la antropología al cine?”, le pregunta un estudiante chileno a este director.

Por Cristeva Cabello

Anuncios

0 comments on “¿Transficción? Un cine donde somos forasteros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: